El Senado de la República dio luz verde para que la ceremonia de posesión del presidente electo, Abelardo de la Espriella, se lleve a cabo en la ciudad de Cali, marcando un hecho poco común en la historia política del país, ya que tradicionalmente este acto se realiza en Bogotá.
La decisión ha generado reacciones tanto de respaldo como de crítica entre distintos sectores políticos, debido al simbolismo que representa trasladar uno de los eventos institucionales más importantes del país. Mientras algunos consideran que la medida acerca el Gobierno a las regiones, otros insisten en que rompe con una tradición republicana.
La ceremonia está prevista para el próximo 7 de agosto y continuará bajo la coordinación de las autoridades nacionales y locales.
